Somos una comunidad educativa privada, católica, inspirada en los valores evangélicos según el espíritu de San Antonio María Claret, donde sus miembros trabajan para lograr una relación fraterna.

El compromiso educativo, desde nuestro ser claretiano, nos obliga a dirigir nuestra mirada y discernir qué es hoy lo urgente, necesario y prioritario, nos obliga a volver a la fuente y reafirmar que nuestro quehacer está fundamentado en cuatro pilares:

  • La centralidad de la palabra.
  • La dimensión profética.
  • La opción por los más pobres: La justicia
  • La misión compartida.

Desde estos referentes nuestra comunidad educativa se apoya en los siguientes principios:

  • Está inspirada en la palabra de Dios, celebra la vida y se alimenta con los Sacramentos y Sacramentales.
  • Está abierta a la conversión y actúa con justicia.
  • Entre todos/as hacemos posible la gran obra de Claret y la dotamos de aquella fortaleza y creatividad que precisa hoy el anuncio del Reino. La misión profética tiene referencia explícita a la educación cristiana, y nuestro centro se convierte en lugar privilegiado para hacer real y efectiva la misión.
  • Hacemos de la escuela un espacio que nos permita tomar actitudes frente a las situaciones nacionales y mundiales.
  • Nuestro contexto nacional y mundial crea una sociedad dual, en donde los pobres y desposeídos son cada vez más numerosos, es por ello, que nuestro reto es trabajar decididamente por la justicia hasta lograr una real inclusión de todos.
  • Una condición indispensable es la confianza en la misión recibida. El o la educador(a) claretiano(a) no está en la escuela por propia iniciativa, sino por vocación y por fidelidad a la misión que ha recibido como don y servicio, como entrega en el amor a lo que enseña y a quiénes enseña. Misión que ha recibido de la iglesia y que no se vive en solitario, sino en mutua complementariedad y solidaridad con otros(as), con toda la comunidad educativa. Este ideal de la misión compartida ha de ser asumido y vivido por todos los miembros de la comunidad educativa.
  • Haremos de nuestras vidas un testimonio de anuncio y denuncia contra los ídolos del poder, del dinero y del placer.

El Colegio Claret actualmente cuenta con una población de 1,000 estudiantes, agrupados en unas 800 familias.

Mantiene los tres niveles de nuestro sistema educativo: Inicial, Básico y Medio.

Ha graduado 34 promociones de jóvenes.

Sus instalaciones físicas han mejorado considerablemente con la construcción de un nuevo edificio que tiene 18 aulas amplias, con buena iluminación y ventilación y 6 oficinas.

Posee un Laboratorio de Informática, Biblioteca, Laboratorio de Biología, Química y Física, además amplias áreas para la recreación y deporte, la educación artística, un Departamento de Orientación y Psicología y un área de salud.

La valorización de lo nuestro y el lugar que ocupan nuestras fiestas, símbolos y manifestaciones culturales ha contribuido a fortalecer nuestra identidad nacional.

Como Colegio Católico, hemos aportado a nuestra comunidad educativa el testimonio de nuestra fe en Jesucristo, nuestro sentido eclesial, y un ardiente amor a María al estilo de San Antonio María Claret.

En nuestro colegio tenemos una realidad, caracterizada por los siguientes elementos:

La Familia

Las familias que forman parte de la comunidad educativa, provienen de ambientes sociales muy diferenciados, tanto en lo geográfico, como en lo económico; la mayoría de las familias son católicas aunque no participan en la celebración de los sacramentos, una minoría de otras denominaciones religiosas; no siendo esto un impedimento para que se logre una sana convivencia dentro de la institución.

Las principales dificultades observadas son:

  • Un gran número de familias mono-parentales.
  • Divorcios y separaciones.
  • Niños/as que viven con abuelos y abuelas.
  • El pluriempleo.
  • Alta influencia de elementos culturales extranjeros.
  • Agresividad Intrafamiliar.
  • Confusión de principios religiosos.

Intensificar la formación de nuestros docentes en tres líneas:

* Preparación, actualización e innovación en las diferentes áreas del saber, según su preparación profesional inicial.

* Reforzar el trabajo en equipo, la cooperación, la solidaridad y el sentido de pertenencia. 

* Incrementar la profundización en la fe, la vivencia y la celebración de la vida cristiana.

Vincular más los aprendizajes a la vida, dar mayor peso a la investigación en el aula y fuera de ella, promover más la experiencia y el compromiso social.

Crear estructuras y organizaciones más democráticas y participativas al interior de la comunidad educativa.

Crear relaciones con centros y asociaciones afines, nacionales e internacionales, para la reflexión y la búsqueda de nuevas alternativas educativas.

Nuestro Centro se propone formar personas que encarnen los valores evangélicos al estilo de San Antonio María Claret.

  • Críticos, solidarios, respetuosos y serviciales. 
  • Identificados con su realidad personal y externa, con capacidad para transformarla.
  • Con mentalidad abierta, espíritu de trabajo y superación, rompiendo y aceptando otros paradigmas.
  • Amantes y respetuosos de la naturaleza.
  • Participativos y democráticos.

Un servicio justo y de calidad, basado en la amabilidad y el respeto a los(as) estudiantes, profesores(as) y familiares.

Estos servicios son: orientación y psicología, biblioteca, clínicas preparatorias para los estudiantes de Pruebas Nacionales, venta de uniformes y otros materiales, servicio de salud preventiva y de emergencia, seguridad, cafetería, recepción…

El colegio ofrece un clima y un espacio para que su profesorado, al estilo de San Antonio María Claret, logre progresivamente las siguientes cualidades:

  • Vocación de maestro
  • Capacitado y actualizado
  • Crítico, dinámico e innovador
  • Orientador, motivador, animador y planificador
  • Compenetrado con los estudiantes
  • Democrático, abierto y participativo
  • Solidario con sus compañeros
  • Poseedor de buenas relaciones humanas

Objetivo General:

Formar una comunidad educativa que promueva y viva los valores cristianos, que busque el bien común, que forme integralmente a sus estudiantes y los prepare para transformar la realidad, a través de su trabajo y la coherencia de su vida, con el estilo peculiar que define a los misioneros claretianos.

Objetivos específicos:

Estudiantes:

  1. – Ofrecer a los(as) estudiantes una formación integral y de calidad que les capacite para influir en su medio y transformar de manera positiva su realidad personal y social.
  1. – Vincular el aprendizaje a la vida a través de la investigación en el aula y fuera de ella, la experiencia, el compromiso social y misionero de los(as) estudiantes.
  1. – Desarrollar la conciencia crítica, el conocimiento y la aceptación de su identidad personal y nacional que los(as) lleve a asumir el compromiso consigo mismo y con su patria.

4 – Fomentar el trabajo en equipo, la corresponsabilidad y la solidaridad.

Personal:

  1. – Intensificar la formación del personal en tres líneas:
  • Actualización en las diferentes áreas del saber según su preparación profesional.
  • El sentido de pertenencia a través del trabajo en equipo, la cooperación y la solidaridad.
  • La profundización en la fe, la vivencia y la celebración de su vida cristiana.

Padres, Madres y/o Tutores:

  1. – Crear estructuras y organizaciones democráticas y participativas, al interior de la comunidad educativa.
  1. – Lograr una real y efectiva integración de los padres, en el proceso educativo y en todas las actividades del centro.
  1. – Integrar y acompañar a las familias en los procesos de formación y vivencia de la fe.

Entorno Social:

Fomentar relaciones con centros y asociaciones afines, nacionales e internacionales, para la reflexión y búsqueda de nuevas alternativas educativas.